El bien y la responsabilidad

Recientemente he leído otro libro muy interesante, se trata de “Do good design: How designers can change the world” (Haz buen diseño: cómo los diseñadores pueden cambiar el mundo, que al tachar design se traduciría por Haz el bien), de David Berman. Es el libro de un diseñador consciente de la responsabilidad de los diseñadores en nuestra sociedad, y una interesante reflexión sobre ética personal y compromiso profesional*.

El libro trata poco de herramientas y métodos para realizar un diseño, no habla de la tipografía a utilizar, habla de la forma en que el diseño y su utilización afecta a nuestra forma de percibir y entender el mundo, de cómo el diseño refleja el sentir de una sociedad y de una cultura, y de la responsabilidad de diseñadores (y de todos nosotros) al aceptar o rechazar algunos mensajes.

En fotografía de reportajes nos encontramos a menudo con la responsabilidad de transmitir gráficamente el mensaje de un acto del modo más objetivo posible, pero como fotógrafos muchas veces no podemos resistirnos a las imágenes más llamativas, como es el caso de la siguiente fotografía, tomada durante una manifestación en la que distintos colectivos (gays, lesbianas, transexuales, heterosexuales, etc…) pedían la eliminación de la transexualidad del catálogo de enfermedades en los manuales internacionales de enfermedades.

Barcelona, 17 de octubre 2009. Durante la manifestación para que la transexualidad deje de considerarse una enfermedad.

Quizás al lector menos formado en lenguaje visual no le parezca que esta sea una mala fotografía de la manifestación, ni siquiera que pueda tener algún sesgo en el mensaje que transmite y, sin embargo, es una imagen que ayuda a perpetuar en nosotros la idea de que las personas que se someten a operaciones de cambio de sexo son personajes superficiales, ávidos de protagonismo, sin moral, etc… ya que sitúa en primer plano y de forma destacada a un travestí, exagerando su protagonismo.

La manifestación la formaban numerosas personas de las cuales a simple vista no podríamos definir su opción sexual, como puede verse en los personajes del fondo, y destacar el personaje curioso o el detalle es una práctica que visualmente nos atrae pero que sin embargo está llevando el mensaje hacia una opinión sesgada.

Por supuesto que en fotografía todo es elección y sesgo. Decidimos qué objetivo utilizar, y según esta decisión la perspectiva y la sensación de distancias se modifica; elegimos qué encuadrar, y según esta decisión estamos dando protagonismo a unos elementos respecto a otros, a un mensaje concreto respecto a otro; elegimos la composición, y según esa disposición de los elementos reforzamos un mensaje u otro.

Pero precisamente porque transmitimos poderosos mensajes a través de imágenes, debemos ser conscientes de la responsabilidad que ello conlleva. Son muchos los casos y ejemplos obvios de la influencia de la fotografía en los comportamientos sociales: la fotografía de mujeres de proporciones idílicas y cutis de seda (maquillado o retocado posteriormente) favorece que las adolescentes (y no tan adolescentes) toman esos modelos de belleza e intentan asemejarse a ellas; fotografiar paisajes eliminando los elementos que nos molestan (postes de la luz, papeleras, etc…) hace que el viajero se sienta desilusionado al llegar y ver que el lugar no es tan idílico; …

Suele argumentarse que las personas deben ver la fotografía sabiendo que no es realidad, pero diariamente estamos expuestos a miles de imágenes y nuestra formación en lenguaje visual no nos permite detectar todos los engaños a que se nos expone. Quizás es cierto que deberíamos reforzar la enseñanza de los elementos del lenguaje visual para que todos pudiéramos darnos cuenta de esas manipulaciones y actuar con las debidas cautelas, pero nunca está de más asumir las propias responsabilidades en el momento de apretar el disparador o, sobre todo, en el momento de exponer la fotografía en público.

*: el libro actualmente no está disponible en español, pero estoy segura de que el editor que aborde el proyecto de la traducción tendría el éxito asegurado.

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2 respuestas a El bien y la responsabilidad

  1. Cuánto tiempo sin escribir chiquilla! Ya sé, ya sé que estás liada en otras, tb interesantes, cosas… ;P

    Buena entrada esta. Responsabilidad, palabra que encontramos en el diccionario un poquito más allá de respeto, y que creo que comparten entre ellas más que las primera cuatro letras.

    Saludos,
    dv

    pd. me suena esa foto…

  2. laotraperspectiva dijo:

    La verdad cuanta razon tienes con las imagenes, vivimos en un mundo plenamente visual, y de estímulos, donde todo lo que vemos y sentimos afecta a nuestro sentimiento y percepción de los hechos.

    Hoy he visto un claro ejemplo ademas en una de las web que sigo:

    http://honestreporting.com/the-times-illustrating-israeli-belligerency
    En el momento que nos presentan una imagen, nos evadimos de los terminos del texto, comienzan a funcionar los sentimientos y con ellos la razon se puede llegar a perder.

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