Opiniones

Ayer, en uno de los foros de fotografía que frecuento, se publicó el enlace al artículo de Arturo Pérez-Reverte: Fotografíe Austwitch, caballero. El autor no es precisamente santo de mi devoción, pero para mi sorpresa estoy de acuerdo con lo que se dice en el artículo.

Al debatir el artículo en el foro se recordó que el propio Pérez-Reverte ha sido reportero de guerra y se insinuaba que, por tanto, no podía él ser quien hiciera la queja puesto que, como reportero, cuántas veces habrá pasado de largo sin ayudar a alguien en el suelo, herido… en el ejercicio de su labor de informador.

Es un debate que en distintos grupos he oído iniciar muchas veces, la mayoría de las cuales la opinión general es que los reporteros son gente sin escrúpulos, sólo interesados en la propia gloria, y que será el fantasma de lo que no hicieron por ayudar a un individuo durante la realización del reportaje lo que les persiga de por vida. Generalmente la tesis va apoyada por la cita al fotógrafo Kevin Carter y su suicidio, supuestamente por no soportar la carga de no haber ayudado a la niña sudanesa de la fotografía que le valió el Pulitzer.

Imagen de Kevin Carter de una niña sudanesa y un buitre que le valió el premio Púlitzer en 1994

No quiero despreciar ninguna opinión, pero por lo general cuando se llega a esta altura del debate empiezo a dudar que todos los contertulios hayan hecho los deberes y se hayan informado convenientemente. Sí, es fácil caer en la historia de que Kevin Carter se suicidó bajo el peso de la conciencia de no haber hecho nada por la niña, pero si atendemos a otras explicaciones de en qué circunstancias se realizó la fotografía, es posible que empecemos a sospechar que el fotógrafo tenía otros motivos para suicidarse amén de que no hubiera podido hacer mucho más que lo que hizo: dar una voz de alarma por una situación que todos sospechamos pero a la que evitamos mirar.

Si os interesa otra versión de la historia, podéis leer este artículo del suplemento dominical de El Mundo: Carter no se suicidó por esta foto, publicado el 25 de marzo de 2007.

Por si la historia de Kevin Carter decae, Pistacho Pictures recrea una historia de una fotógrafa que se desmorona cuando tiene que recoger el premio a fotógrafo del año: One hundreth of a second (una centésima de segundo)

El año pasado ese vídeo dio la vuelta a no pocos foros de fotografía donde cada cual expuso su opinión.

Es fácil manipularnos, mucho más de lo que pensamos. Si los reporteros de guerra quedan en entredicho, también quedan devaluadas sus fotografías, lo que nos muestran a través de sus cámaras.

La misión de los fotógrafos de guerras, de zonas devastadas por catástrofes naturales, etc… es mostrarnos esas otras realidades que desconocemos pero que existen, no es intervenir. Para eso hay otros profesionales.

Un fotógrafo de zonas devastadas, por ejemplo, no tiene que pararse a ayudar a una señora anciana que está inmovilizada por una viga que cayó. Por desgracia tiene que limitarse a fotografiarlo (a ser posible sin morbo) y esperar que las patrullas de ayuda se hagan cargo de la situación. ¿Porqué? pues porque el fotógrafo dispone de pocos tiempo para regresar y entregar unas fotografías que deben dar una imagen lo más fiel posible del estado de la zona para poder enviar la ayuda necesaria. Si el fotógrafo se detiene ayudando a esa anciana, quizás ella se salve, pero a cambio el fotógrafo no podrá realizar su trabajo y quizás no llegue ayuda a toda la población.

Los humanos tenemos esa fea costumbre de despreciar todo lo que hacen los demás (o admirarlos sin ningún tipo de filtro o criterio), de criticarlo sin llegar a ponernos en su piel, de suponer que algunas profesiones se eligen por las supuestas ventajas, sin tener en cuenta las múltiples desventajas, sin ser capaces de ponernos en sus zapatos.

Os invito a ver un documental, es largo pero muy interesante, del fotógrafo James Nachtwey: War Photographer (creo que si lo buscáis en Google Video podréis verlo). En este caso al menos es el propio fotógrafo el que nos explica porqué está en esa profesión, y sus allegados quienes nos dan la visión de las renuncias que hizo para dedicarse a esta profesión.

Creo que alguien que haya pasado por ser reportero de guerra tiene todo el derecho a llamar la atención sobre comportamientos de nuestra sociedad actual que se están alejando mucho de la información para la acción sobre un hecho. Es más, creo que la mayoría de las veces que sacamos la cámara deberíamos meditar un poco más sobre porqué lo estamos haciendo. A mi también me fastidia la trivialización de todo y el morbo por el morbo.

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4 respuestas a Opiniones

  1. elnomo dijo:

    Hay trabajos que yo no podría hacer ni entiendo que nadie este dispuesto a hacer, pero para gustos…
    Supongo que para ser buen profesional, algunos trabajos requieren dejar de lado el ser persona y tragarse los sentimientos y otras muchas cosas.

    Y voy a estar de acuerdo con este hombre, en este artículo y en algún otro.
    Que bruto es escribiendo y que inquietantemente identificado me siento con su manera de pensar y alguna de sus opiniones.

    • Yo creo que son personas igual… solo que en lugar de pensar en individuos piensan en comunidades, en lugar de pensar en su propio riesgo o seguridad piensan en los de los demás. Pero es sólo mi opinión, conste 😉

  2. Muga dijo:

    Interesante hilo, Victoria

    Un saludo

    😉

  3. Muga dijo:

    Por cierto, en relación a esto, dos citas:

    George Rodber, cofundador de Magnum, cuando después de entrar con las tropas aliadas en el campo de concentración de Belsen, en una entrevista posterior dijo:
    “cuando descubrí que podía mirar el horror de Belsen, con 4000 cadáveres y personas hambrientas yaciendo alrededor , y pensar solo en una bella composición fotográfica, supe que algo me había sucedido y que tenia que parar”.

    Dicen que a Don McCullin, fotógrafo de guerra, le preguntaron “¿Qué haría si una niña estuviera bajo fuego enemigo delante suyo”, a lo que respondió con un, al menos, impactante “f/5.6, enfoque a ojo a unos dos metros”.

    Dos frases para reflexionar…

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